S. Dalí
O mejor conocidos como best-seller, que erróneamente se ha encasillado este termino a libros; pero también se les llama así a los discos, películas y videojuegos que formar parte de las listas de más vendidos.
Una vez en el blogg del la sala de lectura 111 me criticaron por ser lectora, según el tip@, de un libro que a su consideración estaba en esa categoría, el libro fue Delirio, de Editorial Alfaguara.
Como muchos intelectualoides ridículos, mi critc@ es de los que cree que si el arte se comercializa, pierde su valor, como obra artística, cosa bastante estúpida. Este termino es exclusivamente para VENTAS. El prestigio, y la calidad, son cosas aparte.
Pongamosle por caso, Stravinsky (o el músico, pintor, director, escritor, fotógrafo, etc. consagrado que quieran) hubiera hecho música solo para él, sus allegados y maestros ¿Triste no? Pero afortunadamente es un Best Seller, que aun muerto vende discos como loco, que su música sigue trascendiendo. Hay mucho dinero de por medio, pero aunque duela, el arte cuenta y jamás va a estar separado del dinero, nunca. El arte prehispánico ya era negocio, esa cúspide del ingenio y el trabajo humano, que conocemos como arte, siempre ha tenido y tendrá un signo económico implícito.
"El que quiere interesar a los demás tiene que provocarlos." decía mi amado Salvador Dali ¿Para que interesarlos? primero para que el se consagre, dos para que lo mantengan, tres para quedarse como ejemplo en la historia, si es que su trabajo lo merecía.
Lo que se busca tanto en los negocios, como en la promoción de arte, es: trascender.
Cito de nuevo al maestro Dalí "Hoy, el gusto por el defecto es tal que sólo parecen geniales las imperfecciones y sobre todo la fealdad. Cuando una Venus se parece a un sapo, los seudoestetas* contemporáneos exclaman: ¡Es fuerte, es humano!
Por eso las malas obras**, mala, música, malas películas se mezclan con las que tienen un valor real. Lo ordinario se vende gracias al publico ordinario, el arte se vende gracias al publico extraordinario y las súperventas son gracias a los dos tipos de publico.
Además resulta relajante. Literatura, mas ligera, música más lineal, después de los grandes, son como vacaciones para el cerebro y el espíritu, para divertirte, aunque claro luego se te hace adicción, sobre todo si están bien hechos (¡Maldito Harry Potter!¡Maldita Alizze!)
Las súperventas son de consumo general, son el punto medio. así que en realidad no hay nada de malo con caer, de vez en cuando, en esas avalanchas mercado-artísticas.Y si quieren una real y contundente definición de Best-Seller; párense en medio de un Sanborns y todo lo que les rodee será su definición.
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