Doña Edith (mi madre) me bendijo con su adicción: el cine. Me arrastra por su camino de bendita perdición y gracias a nuestra eterna curiosidad, las dos vimos una de las más hermosas películas que existen: Dolls
Son tres historias de amor que comienzan relativamente juntas y luego van tomando sus propios rumbos.
La más llamativa es la de dos jóvenes a punto de casarse y de ser prácticamente la pareja ideal, rompen ese futuro haciendo caso de los entrometidos padres y a el éxito profesional. El joven con una decisión hace que la vida de su ex prometida se derrumbe, su decisión la condujo al suicidio y aunque no lo logra su mente es la que no quiere seguir en la realidad, él al ver como la destruyo, decide hacerse cargo de ella, acepta que de su decisión hubo una trágica consecuencia y la acepta.
Esta “historia de amor” totalmente destazada por los demás, pende literalmente de una cuerda. Una simple cuerda que hace que esos dos seres totalmente separados sigan unidos para que se vuelvan a encontrar a pesar de que siempre están juntos; caminando sin rumbo ni tiempo y atados buscan lo que les quitaron: su futuro y la confianza mutua.
La otra historia es de un hombre que la vida ya le esta pesando a pesar de que es un poderoso mafioso, pero la senilidad y la soledad le recuerdan que tiene un gran amor de cuando era un joven pobre y trabajador. Su nostalgia por esa novia abnegada que le llevaba su comida al parque lo hace volver al mismo para descubrir que para algunas personas las cosas cambian y que el correr de 30 años no existe.
Y la tercera es la más impactante. Trata de una Super estrella Pop que sufre un accidente y queda desfigurada, por supuesto la vida se le derrumba por esto, pero ay un fan que no dejara que ella sufra, decide cambiar su vida, su perspectiva y hasta su cuerpo, para estar con de ella.
Y así de simples y extrañas son estas historias; pero tan bien pensadas y planteadas que va tomando fuerza abrumadora con los hechos que van haciendo que se reconozcan, que redescubran de que estaban enamorados y el aturdimiento mental y moral de una, la soledad y la vejez del otro y un accidente son las pautas para que esta película comience su lento ritmo. Ya que hasta que no termina la película te das cuenta de lo lenta que es, pero es parte del planteamiento, pero en verdad no sientes la lentitud hasta que termina.
Toda la película esta plagada de elipsis y flash-back, también de pronto hay “metáforas” y transparencias que le dan un toque muy poético a la película pero creo la clave de todo esta en la majestuosa y perfecta fotografía.
Cada paisaje muy típico de cualquier calendario chino, aquí esta capturado de colores tan vivos que no sabes quien tiene más vida si el paisaje o los actores, ya que todos son fríos y distantes, encerrados en su propio dolor; pero en si esa también es una clave primordial de la película ya que a manera de prologo muestran una escena del teatro de marionetas, por consiguiente eso te da entender que cada personaje es una marioneta una mascara fría, dentro de una realidad de color y movimiento.
Esta película lo que ha hecho además de maravillarme es, poner a su director Takeshi Kitano, como uno de mis favoritos, y con justa razón ya que ademas de Dolls he visto la grandiosa película Zatoichi, que es un samurai ciego, que ha sido leyenda en China y Japón.
Se nota que Kitano no busca precisamente un cine muy artistico, pero no pierde ese toque mágico, que de por si tiene el director a la hora de exponer las artes marciales. Como bien sabemos Kitano es en extremo violento excepto por Dolls, y Zatoichi esta totalmente cargada de sutil violencia, con o sin justificante. Pero lo mas impactante, divertido y que hace en definitiva una película extrañamente agradable son sus musicales… si musicales, como lo leen, estos les dan un ritmo tan especial a la película que el tiempo se te hace nada y al final te quedas con una agradable sensación de haber invertido bien tu dinero en la entrada del cine.
La fotografía es como siempre perfecta, la famosa leyenda del samurai ciego y el misterioso espadachín que igualmente a llegado a salvar a una ciudad que esta bajo el poder de un misterioso ninja, bastante bien adaptada pero sobretodo ágil.
Otra de mis peliculas favoritas es Hana Bi. Flores de fuego.
Donde un agente de policía se mueve con infinito dolor entre la vida y la muerte de su esposa moribunda pero ademas por su compañero postrado en una silla de ruedas. Ante estas situaciones decide dejar la policía y robar un banco para financiar el único hobby que puede salvar a su amigo del suicidio, la pintura, y regalarle a su esposa, un último viaje antes de morir.Por supuesto es una película de lo más emotiva y bellamente musicalizada, que te deja pensando ¿que serias capar de hacer por los tuyos cuando la esperanza es lo primero que se perdió?En fin ya les di tres buenas razones para que pongan Kitano entre sus favoritos, y si encuentran estos o mas títulos de este genio, no lo duden, es garantía de un buen rato y un agradable recuerdo.



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