“El camino de quien teme llegar a la meta,
trazará fácilmente un laberinto”
Walter Benjamín sobre Baudelaire.
Mucha de mi gente en el D. F. me pregunta que ¿Que onda con la vida artística y cultural de el H. Estado de Yucatán? Y bueno la respuesta es simple: ¿Hay?
Algunos me podrían tachar de exagerada, otros de “CHILANGA”, es que eso para muchos es un complejo insulto, y terceros de ignorante, ya que tienden a confundir cultura sobretodo popular, con arte. Ese es uno de los grandes problemas que hay acá, aunque supongo en otros estados debe ser lo mismo.
En este lugar donde quieren hacer creer que pasa mucho y en realidad no pasa nada, que en el año 2000 fue dignificada con un titulo, claramente comprado, el cual rezaba “Mérida. Capital de la cultura.”
Y aunque muchos quieren hacerse a los honestos y le han modificado en criticas, bastante deficientes, la capital de la Incultura. O como dijera David Sierra hace algunos años que Yucatán se esta contagiando de una grave enfermedad: El síndrome de la ineptitud cultural.
Y digo que estas críticas son deficientes por que no son objetivas, cosa que en esta ciudad gris, (de blanca ya no tiene nada), prolifera demasiado. Por mientras la comunidad artística de plano no existe. Esta tan fragmentada que ya casi desaparece y hay una enorme cantidad de “artistas independientes” que buscan apoyos donde todos los dependientes buscan.
Los músicos están demasiado ocupados en su ego, ya que son los consentidos del Estado, eso gracias al trabajo de los trovadores, lo que si es que los experimentados con tal de engrandecerse, apoyan a los jóvenes y eso tiene en definitiva su parte benéfica. Pero como dije, aquí el que a fin de cuentas gana es el músico popular, pero no en lo económico a menos que te llames “Los juglares” o algo por el estilo, ya que los apoyos son para los trovadores barberos y que ven a la música como vil negocio, que se nota en definitiva en estancamiento, ya no hay ganas de hacer las cosas, tocan lo que le gusta al publico para que -sigan pagando por vernos, escucharnos y pasar un buen rato con nuestro gran sentido del humor y pues como nadie nos critica, ni exige calidad musical, pues le seguimos-. Aquí voy a hacer notar que esto ultimo que digo, en verdad me dolió escribirlo, ya que yo amo y adoro a uno de esos grupos mediocres, pero pues la verdad ante todo.
Continuemos: a los trovadores de la vieja escuela, y aun mas estancados, ya no se les toma en cuenta, por supuesto la excepción a la regla es Armando Manzanero, a quien apoyan más, y miren que el señor no necesita ningun apoyo en realidad; que a la querida Orquesta Tipica de Yucalpeten, pero estas ya son otras historias.
A la gran mayoria de los yucatecos no les gusta ver inovaciones, el dicho "Mas vale viejo conocido, que malo por conocer" es una constante; ademas de que hay un grave problema sumado a esto: malinchismo. Los extranjeros son los chidos y los… no digamos locales, los nacionales son unos ineptos, por eso prefirieron los del selecto grupo de los clásicos crear un grupo llamado “Sinfónica de Yucatán” que por supuesto esta muy lejos de serlo, es mas dejen les cuento una anécdota:
Una vez una amiga mía, me dijo: “es que me siento mal, por que creo que no siento la música, salgo del concierto de la sinfónica sin sentir nada” y yo sutil y delicada como siempre:--¡No es tu bronca!, ese es problema de estos músicos, rechazados de otras orquestas, que solo siguen una partitura, pero no la entienden, o no les interesa sentirla para luego transmitirla, que más les da, les pagan casi 12 mil pesos, y no les piden cuentas de nada, al contrario los protegen- Ya mi pobre amiga, como que entendió y prefirió seguir escuchando a las verdaderas orquestas que ponen en Radio UADY.
Por otro lado existe la brecha generacional y entre los jóvenes hay grupos como poperos, RBDianos, boleristas, punquetos, Skatos, electronicos, clasicos, populares, troveros, unos cuantos folkloreros, reguetoneros, hip hopianos, bandadas enormes de “rockeros” y alternativos y los chunchaqueros o como se dice en el argot cultural los nacos, por supuesto los que tocan de cumbia y
ranchera pa’ bajo. Y todos estos o no tiene estudios o algunos han aprendido de maestros estancados y sin mayor visión que lo que saben; así que como verán el futuro musical de Yucatán esta algo fraccionado y muy desesperanzador. Pero igual y me equivoco y pasa algun milagro. Claro no todo es tan negro, hay chavos que pueden hacer notar a este estado como el guitarrista Cecilio Perera y posiblemente, un grupo relativamente nuevo llamado Radio Swap, si es que siguen en esa búsqueda, de música y expresión y por supuesto menos locuras y si quiero aprovechar a mencionar a la más sincera de todos los músicos de este estado, ya que siempre dice la verdad:
-amo la musica pero no la estudie, la musica es mi vida y hago música por que me da vida- y esa señorona y me pongo de pie na'mas pa'escribir su nombre: la maravillosa Ligia Camara, que en realidad es el ejemplo de humildad y profesionalismo que todo aquel que se dice artista debería seguir y bueno, creo que no tengo nada más en cuanto a la música.
Los teatreros son cuates, pero de lejos; están fragmentados y la mayoría son gente grande, que no estudio teatro, que están por mero accidente, es la parte mas vacía de la onda cultural de Yucatán, y los que están hacen puras cosas raras y mal interpretan muchas veces a los autores, por querer ser innovadores caen en lo ridículo y los que de plano se sirven con la cuchara grande en cuanto a apoyos y “orgullo” son los de teatro regional, que en definitiva les queda grande el titulo, ya que regional no solo es comicidad y vulgaridad, regional es también la realidad de la sociedad, de el sentir de un pueblo y eso es lo que apenas logra hacer el teatro maya, pero es poco el apoyo a los que tienen las buenas intenciones, pero ni idea de que es el teatro.
Los escritores están divididos en grupos que se odian a muerte y se lamen los egos, aunque debo reconocer que son los que más chambean, pero se tiran tanta tierra entre ellos, que no se nota su trabajo, aunque escritores buenos en realidad los cuento con una mano y ya se acomodaron en la pose y dudo que salgan de ello y es una lastima por que son gente que si ha estudiado, que de pronto si tiene visión y proyectos, pero el conformismo, les gana. Otro gran problema de las letras yucatecas es la apertura, entre ellos dicen que hay selecciones, pero nada que ver, cualquier pen…tonto escribe dos tonteras y es publicado y llamado escritor, ¿Que censura? ¿Que control? Al contrario los escritores de verdad, le dan mucho chance a los nuevos, y eso es malo, les produce un mal enorme que es el la egolatría, que solo enferma y condena más a las letras yucatecas; pero no es culpa de nadie mas que de ellos ya que es el grupo más autónomo de todos. Por ello muy criticado, mayormente sin fundamentos, pero como ya les había dicho, la critica es tanto ínter talleres y grupos literarios, como de otros grupos artísticos.
Los artistas plásticos jóvenes son los mas unidos, pero demasiado contagiados de modernismo y performance, aunque la onda pro indigenista y hippie, sigue siendo vanguardia; es decir son un grupo semi funcional pero con una brecha generacional enorme, totalmente distanciados en cuanto a edad, en cuanto a técnicas y temáticas, aunque debo ser totalmente honesta y hay un grupo que si la esta armando chido a mi modo de ver, y son los creadores de videos y documental, en eso si hay un camino nuevo, que se esta fundamentando bien y ya hay menciones y premios, ojala ese grupo no pierda el objetivo.
Este es una general visión de lo que para Grisel Riverón es la cultura en Yucatán, ¿Y por que solo estas cuatro áreas? Por que la danza esta olvidada totalmente, incluso la tradicional jarana; al igual que la arquitectura, que acá no la consideran arte como tal, y pues entre muchas deficiencias que puedo decir del Instituto de Cultura de Yucatán, son sus “directores culturales”, en un 90% ya que ay uno que otro que medio se salva, pero en verdad y sin exagerar que son el emblema de la soberbia, ineficacia y de la total ignorancia de lo que están dirigiendo.
Pero bueno mientras los “artistas” no se formen y se creen un criterio, no podrán elegir a sus dirigentes y tengan que soportar ese gastado discurso de “Las puertas del instituto están abiertas” que muchas veces es falso y te cierran la puerta tras la frase “no hay recursos” pero vemos despilfarro en pequeñas y mediocres cosas, pero seamos sinceros, aquí y todo mundo, los que se quejan son los que menos han sacado. Como yo lo he experimentado a los nuevos talentos si se les da oportunidades, pero tienes que pasar por la toda la burocracia cultural habida y por haber. Pero hay gente que ni siquiera se acerca, ni siquiera busca pero habla y habla, se dejan llevar por esos quejosos, que no han obtenido todo lo que han querido, y los que lo logran por medios honestos o no, los desperdician, o logran algo bueno, pero la promoción es deficiente o de plano solo se hace y hasta ahí queda no hay continuidad en los proyectos.
Ellos apoyan lamentablemente a sus iguales, los barberos, ignorantes y arrogantes, no aceptan ninguna critica. Y los artistas, por llamarlos de alguna manera, solo saben hablar pero pocas veces hacen acciones que en verdad aporten algo al cambio de esta situación y el publico igual, si toda la comunidad exigiera, otra cosa seria.
Por mientras los artistas bien deben saber que si su obra es buena, automáticamente pasa a ser patrimonio cultural del Estado y esto ya es ayuda para preservar y difundir la obra, aunque lamento decir que también ha habido problemas ya que luego esas obras desaparecen, es decir además ladrones son los que están en el ICY; pero es necesario que sociedad y comunidad artística exijan que se haga cumplan las verdaderas funciones del instituto, por el cual pagamos con los impuestos. Y no solo trabajo sino documentos que demuestren en que se han gasto esos recursos eternamente inexistentes y comparar eso con los resultados obtenidos.
Pero pues mientras la gente no exija, no despierte, no lea, no se levante y vea hacia su alrededor, todo lo que escriba, va ser un texto más de los muchos que se han hecho y que no han logrado nada con las administraciones pasadas.
Haber que depara el trabajo de los nuevos dirigentes. Y espero en verdad que en un año pueda escribir un post más optimista sobre el Instituto de Cultura de Yucatán, por mientras a seguir trabajando y seguir cuestionando.
Y concluyo ¿Existe una comunidad artística en Yucatán? No, mientras los yucatecos no quieran, no.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario