La literatura fantástica mexicana tradicionalmente
no ha sido tenida en cuenta, ya que el realismo
ha sido el centro de atención de la narrativa mexicana.
Sin embargo, lo fantástico también es parte de una realidad,
de una realidad subjetiva.

Alberto Chimal, escritor toluqueño, se encuentra en Mérida impartiendo un Taller de Cuento del 7 al 9 de febrero. Autor de doce libros e incluido en otros diez de tipo colectivo, se ha destacado como narrador, ensayista y dramaturgo, con importantes reconocimientos por su labor literaria. Durante su estancia en Mérida se incluyeron una conferencia acerca de la "Narrativa fantástica mexicana", el viernes 9 a las 9:30 en la Universidad Modelo, y la presentación de su libro Grey (Coedición Era-Conaculta), ese mismo día a las 20:30 en el Restaurante Lafitte's Patio Bar. Antes de que diera inicio el taller, organizado por el ICY y otras instituciones públicas y privadas en la Biblioteca Central Manuel Cepeda Peraza, sostuvimos una plática con el escritor acerca de la situación actual del cuento como género y acerca del tema fantástico, en especial.
- En materia de creación, ¿cuál es la condición actual del cuento?
-El cuento es un género muy vivo, que a pesar de que cuenta con una vida más larga que la de la novela y de que se practica más que ésta, ha tenido menos suerte. Hay ahora gran cantidad de jóvenes creadores de cuentos, famosos o no, que no necesariamente dan a conocer sus creaciones por medios impresos sino que también emplean posibilidades alternativas como el Internet, foros de discusión o medios orales dentro de sus comunidades.
-Hablando específicamente del cuento fantástico, ¿cuál es la situación en Hispanoamérica donde es común reducirlo a las categorías del 'realismo mágico' y de 'lo real maravilloso'?
-En Hispanoamérica la tradición de lo fantástico ha sido fuerte desde siempre. Quizá esto se deba a la conjunción de culturas, al conflicto de visiones diferentes del mundo que se imponen unas a otras. Lo fantástico en Hispanoamérica ha tenido muestras importantes desde hace siglos; sin embargo, dentro de los múltiples modos de exploración de lo real, de lo habitual, el género fantástico es víctima de toda clase de reducciones. Por eso, en lo que respecta al realismo mágico y lo real maravilloso podemos afirmar que se trata pequeños subconjuntos de lo fantástico dentro de un campo vastísimo.
- ¿Y cuál es la situación dentro de la literatura mexicana?
-La literatura fantástica mexicana tradicionalmente no ha sido tenida en cuenta, ya que el realismo ha sido el centro de atención de la narrativa mexicana. Sin embargo, lo fantástico también es parte de una realidad, de una realidad subjetiva. Lo fantástico es lo que escapa de lo cotidiano, de lo trascendente, de los límites del mundo. Eso explica por qué se ha hablado del tema fantástico en autores generalmente encuadrados en el realismo como Juan Rulfo o Carlos Fuentes.
- ¿A qué atribuyes esa actitud de omisión de lo fantástico?
-Es pobrísima la noción que se enseña de lo fantástico como género. Y hay mucha apatía, pues se vive en espera de una revolución que cambie todo en la literatura o de un caudillo que marque las normas en el modo de pensar. Lo fantástico, con su libertad, refleja esa situación; por medio de lo fantástico también estamos capacitados para ver los límites de nuestro mundo literario. Es necesario que el escritor actual esté liberado de prejuicios, que ahora más que políticos son de tipo mercantil. El mercado editorial impone los temas, formas y géneros que tengan mejor acogida en términos de venta. Estoy seguro de que esas restricciones se pueden superar y darle el lugar que le corresponde al tema fantástico.
- ¿De qué modo se desarrolla el taller de cuento que impartes en Mérida?
-En este taller se trata el cuento como género, en las tres etapas de su evolución: el tradicional y clásico, que sigue modos de narrar provenientes desde tiempos anteriores a la escritura y persiste hasta el siglo XIX; el moderno, en rebeldía con las formas clásicas y que es el que domina en el siglo XX y el postmoderno, que combina de diversos modos los dos tipos opuestos y que es el que predomina en tiempos recientes. El taller se basa en leer y comentar ejemplos de estos tres tipos de cuentos y en hacer ejercicios que estimulen la creatividad de los participantes. En general, se estudian las estructuras del cuento, su evolución en la literatura moderna y a sus representantes más destacados.
- ¿Qué nos puedes comentar acerca de tu libro Grey, que se presentará el viernes 9?
-Es un libro de temática religiosa, manejada de manera fantástica y con humor. Se trata de relatos breves donde se tratan las ideas de Dios y las formas en que los humanos nos acercamos o alejamos de lo religioso, con resultados patéticos o de otro tipo.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario