En algunas ocasiones cuando no estoy haciendo nada importante o estoy relativamente tranquila recuerdo a mis abuelos a Juanita y a Toñito. A Juanita la recuerdo diario y toda la vida ya que es igualita a mi madre y la recuerdo cargándome o diciéndome cosas y sonriéndome pero mi madre dice que no puede ser, yo tenia un
año cuando ella falleció, pero esos recuerdos los tengo y me encanta tenerlos. Por que Juanita es mi modelo de decir lo que en verdad se quiere decir. Juanita de alguna forma me dijo que el dinero te ofrece tranquilidad. ¿Y como puedo tener esos conceptos si no la trate? Sencillamente no lo se. Y pues en algunas ocasiones mi madre me platica de ella y confirman esas sensaciones. Por supuesto el recuerdo de Toñito es más fuerte, el saber que los domingos o algunos sábados iba a ver a Nora y al abuelo era reconfortante después de mucho tiempo de estar sólita, ya que mi madre trabajaba. Pero lo que más recuerdo es creo el ultimo Domingo que estuve con él era un domingo muy temprano en la mañana yo aun en en pijama sentada en sus piernas mientras me enseñaba a jugar cartas y dándome consejos que aun recuerdo. Y en la tarde después de comer me llevo a la tienda, al siguiente domingo mi abuelo se mudo con una prima y de ahí ya no lo volví a ver. Supe que ya no estaba con nosotros por que comenzaron a sacar sus cosas y muchas se vendieron. Toñito es mi ejemplo de amor a quien se le debe dar amor, de ética, honorabilidad y sobretodo responsabilidad.
Pero curiosamente tengo un recuerdo o ¿sueño? donde veo a Juanita con un elegante abrigo obscuro y a Toñito guapísimo de traje y sombrero saliendo por la puerta del departamento de mi tía Titi. Los dos al llegar a la puerta volteaban a verme y mi abuelo me sonreía. y ese pensamiento lo asocio con la amistad, con el compromiso y estar donde debes estar. (¬¬ no me pregunten por que hago esas relaciones) Este ultimo recuerdo de mis abuelos juntos despidiendose; también es ilógico ya que mi abuelo falleció cuando tenia casi 5 años, es decir cuatro años después que Juanita. Pero en fin esos recuerdos son muy bellos.
El otro recuerdo que me reconforta mucho es el de Israel, un amigo mio que falleció cuando teníamos 7 años, era diabético y un día cuando fuimos al parque se puso muy mal, mi amiga Carina y yo lo sostuvimos un rato en lo que llegaba su mamá y cuando llego se lo llevo, nunca lo vimos de nuevo y solo tengo ese recuerdo de Israel recostado en mis piernas, como dormido pero tranquilo.
Sin embargo hay dos recuerdos muy fuertes que no son agradables pero extrañamente reconfortantes. El primero es un sueño COMPLETO donde vi a mucha gente que no conocía pero que sabia eran gente c
Otro aun más ilógico es el de un bebe, un hermoso bebe que yo quería cargar pero no me dejaron, ni a mi ni a nadie, se fue afortunadamente a tiempo, ese chiquito que asocio con la impotencia y el deseo de hablar y gritar y ser sincera: Mi sobrino; el que no conocí.
Por último el más fuerte de todos y el cual me he preguntado por que es tan importante en mi vida, tan ficticio como real, el que más me hace falta. Mi eterno compañero que me acompañaba desde muchísimo antes de que supiera que era un ser de carne y hueso. Mi hermano junto con mi madre son mi sustancial ejemplo de valor, entereza y amor.
Que de alguna manera esta conmigo y tiene a su complemento en Nora. Mis dos hermanos. Ellos son dos cuartos de mi motor de vida. Que me enseñaron que la familia es la gente que te llena, te complementa y ellos dos superan eso, a pesar de la distancia o la existencia.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario